IMPACTO ECONÓMICO Y ESTUDIOS
El motor verde que impulsa nuestro territorio
El Aguacate Valenciano es hoy un motor económico para la región: dinamiza empleo en campo, postcosecha y logística; revaloriza fincas de regadío; y diversifica la estructura productiva. En apenas seis campañas, la superficie plantada se ha multiplicado, con entradas en producción que han elevado el volumen regional y mejorado las economías de escala de los operadores. El crecimiento se ha apoyado en el encaje agroclimático litoral, la capilaridad logística (puertos y plataformas en València, Castelló y Alicante) y una demanda que no deja de aumentar en Europa.
En el contexto europeo, los datos más recientes confirman que el aguacate mantiene una senda de consumo al alza. La World Avocado Organization (WAO) ha reportado incrementos significativos de volumen en 2023/24, con Francia a la cabeza y crecimientos destacados en Alemania y Reino Unido; el 80% de los hogares españoles compró aguacates en 2024, lo que evidencia la normalización de la categoría en la cesta doméstica. Este empuje, pese a coyunturas macroeconómicas complejas, refuerza la resiliencia del producto y su potencial a medio plazo.
A escala nacional, España continúa como único productor relevante de la UE, combinando oferta propia con importación para cubrir todo el año. La Comunitat Valenciana ha ganado peso relativo gracias al crecimiento en superficie y a la ventana Lamb Hass, que aporta fruta local entre marzo y junio. Esta ubicación en calendario, junto a la proximidad a puertos o aeropuertos, sitúa al origen valenciano como un suministrador confiable para programas de gran distribución y HORECA que buscan diferenciación en origen, trazabilidad y frescura percibida.